Segundo Manifiesto Universitario

10 de Junio de 2015.
 
Empezaba mi sabatismo de los estudios. He trabajado, viajado, vagueado, conocido a un montón de gente… Y he aprendido muchísimo. He publicado, más o menos, y me he reafirmado en mi forma de vivir. Y sobre todo, he compartido mis experiencias con gente que me ha llenado y apoyado. Estoy contento. Estoy feliz por ello. Y no me arrepiento. No ha sido un año perdido.
 
12 de Septiembre de 2016.
 
Como muchos, en unas horas me enfrentaré por primera vez a la universidad, entidad que he criticado una y otra vez y que, de hecho, critiqué duramente hace 4 días. Sigo pensando lo mismo de la Universidad como tal pero… No sé que opinar de una universidad que tenga por alumno a Jacobo López.
 
Creo que probablemente la universidad me de muchas cosas, más allá de la idealización y de la inocencia. Y yo le daré muchas cosas, muchísimas. Y espero que ambos, entidad y persona, como también mis compañeros, nos veamos satisfechos al final y podamos mirar atrás, orgullosos y con menos pasos que recorrer a la cima del éxito. A la cima de nuestros sueños.
 
10 de Junio de 2015. Tomé las riendas de mi propio destino. Ya no tenía que pedir permiso para ir al baño ni rendir cuentas a demasiada gente. Empezó una nueva era.
 
Hoy empieza una etapa dentro de esa era. No empiezo de 0, es un cruce de caminos. Me voy a enfrentar a un paradigma en el que soy nuevo y en el que tendrá que haber una ruptura homeostática, porque me conozco y porque soy así de idiota. Pero será muy divertido. Aunque me pese madrugar, será divertido. Aunque me pese que me encierren, será divertido.
 
Esta es mi promesa: algún día, me llamaréis Doctor.
 
Esta promesa es por mí y hacia mí. Y también a vosotros, que observáis. A los que me apoyáis.
 
Y cumpliré mi promesa, como de costumbre.
 
No pienso fallarme…
 
Y sé que me lo voy a pasar fenomenal.